Por Mala Espina Check

En los últimos días, en redes sociales se viralizaron unos listados del programa informático World Integrated Trade Solution (WITS), iniciativa del Banco Mundial en conjunto con otras entidades, que mostraban la cantidad de implementos para diagnosticar el COVID-19 que habían sido exportados a distintos países desde 2017.

Junto a esto, también se difundió una cadena en Whatsapp que afirmaba que la pandemia «es un plan diseñado en 2018 y hasta ¡2025!» y adjuntaba el link a una nota del sitio InfoWars, que explica la teoría conspirativa, incluyendo imágenes de las listas de instrumentos COVID exportados en 2017 y 2018.

En base a nuestra investigación, pudimos confirmar que las capturas de pantalla de los listados eran reales y correspondían a una primera versión del sitio web de WITS, pero desde el Banco Mundial aclararon que se trata de un «malentendido».

                                      

Según explicaron a través de un email en respuesta a nuestra inquietud, los datos con los denominados productos «COVID-19» se encontraban disponibles antes del 2020, porque estos «son dispositivos médicos que por mucho tiempo han tenido muchos otros usos, pero que adquirieron una importancia particular por el COVID-19». Por lo mismo, «la Organización Mundial de Aduanas (OMA o WCO en sus siglas en inglés) los ha clasificado como productos COVID-19 para facilitar un mejor seguimiento».

En marzo de este año, la OMA, en conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS o WHO en sus siglas en inglés), creó un listado con la clasificación de productos necesarios para el tratamiento de COVID-19, lista que fue actualizada en abril, sumando una mayor variedad de equipos y suministros médicos.

Todos los implementos que se incluyen en este documento están clasificados con el Sistema Armonizado (HS en sus siglas en inglés) vigente, nomenclatura internacional que se utiliza para clasificar mercancías y data de 2017.

Tabla disponible en el listado creado por la OMA y la OMS, que indica
los instrumentos y aparatos usados en las pruebas de diagnóstico de COVID-19.

«Por esta razón, el equipo de WITS creó una sección especial usando esta lista (así como las nuevas etiquetas/descripciones de la OMS/OMA)», señalan desde el Banco Mundial. «Sin embargo, a la luz de los malentendidos que se han producido en los últimos días, el equipo ha cambiado las etiquetas (en la sección especial de COVID) para dejar en claro que estos eran productos anteriores a COVID-19».

Es decir que, como se observa en las capturas de pantallas compartidas en redes sociales, efectivamente «lo que hace unos días se llamaba ‘Kit de prueba de COVID-19’ (con la etiqueta de la OMA) ahora se muestra en la sección WITS COVID como ‘pruebas médicas’». Además, a la actualización se agregó la siguiente aclaración: «estos datos rastrean dispositivos médicos previamente existentes que ahora están clasificados por la Organización Mundial de Aduanas como críticos para abordar el COVID-19».

                               

Captura de pantalla con la primera versión del sitio web y su posterior actualización.

En resumen, estos productos efectivamente estaban clasificados para COVID-19, pero son implementos médicos que también se utilizan hace años para otros propósitos.

Respuestas enviadas por el Banco Mundial a Mala Espina Check.

La teoría de que la pandemia es un plan diseñado hasta 2025 tiene origen en un proyecto que está desarrollando el Banco Mundial, denominado «Programa de Respuesta y Preparación Estratégica COVID-19». Según se explica en un documento oficial de la organización, este tiene por objetivo «prevenir, detectar y responder a la amenaza que representa el coronavirus». Además, se indica que el proyecto fue aprobado el 2 de abril de 2020 y se espera que finalice el 31 de marzo de 2025.